Microcuentos Tuiteros 90

El bosque protegido poseía altas medidas de seguridad. Los únicos humanos que había, eran los que estaban en exhibición.

Manipulando su mente, los extraterrestres hacían enfadar y entristecer al humano. Una y otra vez. No parecía algo mortal.

Iba a entregarse al rezo, cuando apareció el destello, y todo quedó inconcluso, a la deriva… desintegrado.

Lo difícil no había sido escapar de la Tierra, lo difícil era ser el único humano sobreviviente.

Uss iowa bb-61en Wikimedia Commons
Uss iowa bb-61en Wikimedia Commons

Microcuentos Tuiteros 89

Tamahaji en Flickr

No era cuestión de afinación: estaba triste, y se lo contagiaba a la guitarra.

Arrebato: Finalmente el viento pudo contra la voluntad de la hoja, y la llevó consigo.

Una hoja reseca parecía que ya no tenía vida, hasta que el viento la hizo polvo en una última danza.

Las parades no dejaron de derretirse cuando lo llevaron al hospital. Desapareció del mundo con una gran ilusión.

Interpretación de la séptima estrofa del poema Alturas de Machu Picchu

Texto para un trabajo universitario.

Nuevamente enfrento un poema, y repito mi falta de preparación para la poesía. Siendo más especializado en narrativa que lírica, llego a la poesía con cierto disgusto, pues no tengo poetas preferidos pero sí poemas. Y en ninguna categoría encaja Pablo Neruda. El enfoque de este ensayo, no será odiar o amar al poeta. Voy a interpretar la estrofa VII de Alturas de Machu Picchu, y expresar mi nueva apreciación de Neruda.

La temática de la estrofa 7 está precedida por elementos anacrónicos, los cuales construyen un imaginario urbano en decadencia, del cual se rescata una naturaleza milenaria. La urbanidad es moneda, autobús, suburbio, y se cruza con una vegetación llena de nostalgia. Por ejemplo al final de la segunda estrofa: ¿Qué era el hombre? En qué parte de su conversación abiertaentre los almacenes y los silbidos, en cuál de sus movimientos metálicos vivía lo indestructible, lo imperecedero, la vida? Cuando un hombre muere, quienes lo conocían –un poco más, un poco menos- conversan sobre él, cuentan sus historias, y con este diálogo polifónico, el difunto emerge, una vez más entre los vivos. En la estrofa mencionada, la muerte deja ser un canto, expresión con una mínima dosis de alegría, y se vuelve un lamento con una lógica de la desgracia: (…)al tamañode vuestra magnitudvino la verdadera, la más abrasadoramuerte(…)(…)os desplomasteis como en un otoño,en una sola muerte.

Nada más concordante: una gran civilización merece una muerte a su medida. Desplomada en un otoño, como hojas arrasadas por el viento, hacia una sola muerte, un solo crimen: genocidio. La séptima estrofa sugiere la forma de exterminar a las culturas prehispánicas: se las extinguió como a una plaga, sin piedad. Plaga que, ante ojos españoles, era un impedimento hacia el oro. Cegados por la ambición, descartaron la sabiduría andina. Sabiduría sugerida en la voz poética, la cual parece preguntar: ¿cómo una civilización tan avanzada, bien dirigida y estructurada, pudo haber desaparecido de la tierra? Nuestra ignorancia al respecto, es aliviada en parte, al descubrir piedras (otra  forma de memoria), ruinas engendradas por manos sabias, manos autóctonas, cuyo rastro es casi imperceptible. Y ¿cómo es ahora? Hoy el aire vacío ya no llora, ya no conoce vuestros pies de arcilla, ya olvidó vuestros cántaros que filtraban el cielocuando lo derramaban los cuchillos del rayo, El llanto del aire ha callado, la tristeza ha logrado impregnarse en la tierra y la carne.

Pequeña paradoja, pues en ese decir que el aire vacío ya no llora, la persona poética demuestra lo contrario: si esas lágrimas y pies hubiesen sido olvidados, no se las mencionaría. La cultura fue enterrada con la gente indígena: cuanto fuisteis cayó: costumbres, sílabas raídas, máscaras de luz deslumbradora. Uno de los vestigios de esta cultura hundida son sus ruinas sobrevivientes. Y profanadas por el descubridor de Machu Picchu. Aparte de algunos utensilios, y joyas de oro, queda la interrogante: ¿qué más falta en Machu Picchu? La relevancia de las ruinas es inenarrable: ellas fueron, son, y, si el calentamiento global continúa causando estragos, muy pronto se encontrarán en restauración. (Lo cual puede ocurrir sin necesidad de ningún desastre natural, sino por turistas de higiene cuestionable).

Delante de las montañas, atrapado en esa paz, el silencio es mortal si se piensa en los muertos y la vida inexistente: los que fueron, están presentes en el silencio: una vida de piedra después de tantas vidas. Para concluir, Pablo Neruda se basó en su impresión de Machu Picchu para escribir Alturas de Machu Picchu. El grupo chileno Los Jaivas tomó el poema y lo musicalizó en un álbum homónimo.

No todas las personas salen ilesas de Machu Picchu. Al menos, no las de sensibilidad común. No se puede culpar a Neruda por haber creado tal poema. Quizás, fue como turista y regresó con una identidad perturbada. Las piedras, el viento, el agua, son elementos fácilmente relacionables al aspecto físico de la ciudad. Para la estructura, ubicación y sistemas de agricultura. Pero lo que no se dice, es la vida de los habitantes, de rastros apenas deducibles, y con experiencias listas para ser imaginadas por quienes tienen la posibilidad de conocer su hogar, respirar su aire y conocer su suelo. El poema es un puente hacia Machi Picchu. Un puente cargado de vértigo: al acabar de leerlo, uno se siente extraño al tener ante sí una vida increíble, una cultura maravillosa, una vida de piedra después de tantas vidas.

Entré en la barbería de la manera acostumbrada… (Fernando Pessoa)

Arjay en Flickr
Arjay en Flickr

Entré en la barbería de la manera acostumbrada, con el placer de serme fácil entrar sin embarazo en las casas conocidas. Mi sensibilidad de lo nuevo es angustiosa: tengo calma sólo donde ya he estado. Cuando me senté en la butaca, pregunté, por un acaso que recuerda, al muchacho barbero que me estaba poniendo al cuello un paño frío y limpio, qué tal le iba al compañero de la butaca de la derecha, más viejo y con ingenio, que estaba enfermo. Le pregunté sin que me apremiase la necesidad de preguntar: se me ocurrió la oportunidad por el local y el recuerdo. «Se murió ayer», respondió sin entonación la voz que estaba detrás del paño y de mí, y cuyos dedos se levantaban de la última inserción en la nuca, entre mí y el cuello de la camisa. Toda mi buena disposición irracional se murió de repente, como el barbero eternamente ausente de la butaca de al lado. Hizo frío en todo cuanto pienso. No dije nada.

Libro del desasosiego (Fernando Pessoa)

Piedras fundacionales

Con el tiempo, yo también creí que se trataba de un plagio, y empecé a sentirme culpable. Más. Furioso, incapaz de mirar mis textos sin desprecio. Agarré mi libro y empecé a desgarrar sus páginas, como si con eso pudiera limpiar mi consciencia. Sollocé sobre mi cama. Me adormecí entre lágrimas de rabia y dolor.

El alivió que sentí al despertar fue tan poderoso que no recordaba haber soñado. Miré por la ventana. El sol iluminaba todo mi departamento. Tardé en darme cuenta de que atardecía. Me dirigí al armario, me agaché y comencé a hurgar en el cajón sin buscar nada en especial. Había agendas, cuadernos, papel de cigarrillo y botellas de whisky vacías. Encontré una libreta pequeña y la saqué. A pesar de la ausencia de fechas, supe que se trataba de 1999, por las notas apocalípticas. Me entretuve leyéndolas, no por su agudeza o ironía, sino por su tono: era tan aburrido que ni siquiera me daba ganas de tirarlo a la basura. Un día llamó mi atención e interrumpió mis bostezo: lunes, 1999: ¡ya tengo mi libro! tiene un nombre, y todas las correcciones que he podido encontrar. mi hermana dijo que quería leerlo, pero creo que antes se lo enseñaré a –nombre inteligible-. este momento se merece un brindis!! Me quedé perplejo. Si entonces ya tenía listo mi libro, ¿cómo ahora, años después, podían acusarme de plagio?

Piedras fundacionales sonaba tan exquisito… ¿cómo podíamos haber coincidido en el título y los cuentos? El libro de Pwun Yhin era una traducción pero, ¿eso qué significaba?, ¿el traductor tenía estilo?, ¿el mío? El baño había aliviado en parte mi disgusto. Mientras me rasuraba, el espejo respondió a mi amargura.
- Pwun Yhin escribe basura; ya otros traerán nueva basura. Aún tienes oportunidades para ser leído.
– Nueva basura… mis textos ni siquiera llegan a ser…
- ¿Basura?, ¡correcto! Ahora por favor, abandona mi baño, que tengo ganas de brindar.

Y Pwun Yhin salió del espejo, botella en mano.

Yasunari Nakamura en Flickr
Yasunari Nakamura en Flickr

Agradecimientos tardíos

Seré directo: no respondí a tiempo porque no me sentía bien con la vida. Pero ahora me he reconciliado con ella y con lo que más me gusta, que es leer y escribir, así que tarde pero finalmente respondo y agradezco a 2 nominaciones que recibí en 2014:

En primer lugar agradezco a Julia Ojidos por el One Lovely Blog Award y en seguida respondo sus preguntas:

1. ¿Por qué decidiste crear un blog?

Empecé mi primer blog cuando estaba en el colegio por el gusto de ver mis cuentos más allá de una hoja de papel. Fue algo realmente emocionante. A mis compañeros parecían agradarles algunas de mis historias, ese fue todo el ánimo que necesite para crear mi blog.

2. ¿Qué te inspira a la hora de preparar las entradas de tu blog?

Las emociones y/o reflexiones del día, la semana… Por supuesto, en esos arrebatos de sentimiento escribo un par de borradores, pero solo se vuelven entradas con el pasar de las semanas. Si publico algo ajeno, tiene que ser algo que me guste.

3. ¿Qué buscas o qué esperas que acabe aportándote tu blog?

La posibilidad de conocer otras personas con otros contextos, con otras historias.

4. ¿Qué has aprendido con tu blog?

He aprendido que tengo mala suerte al escoger blogs favoritos: este 2014 cerró otro blog que leía con entusiasmo y curiosidad. Ya van 4.

5. ¿ Reflejas todas tus aficiones en el blog?

No, pero pienso hacerlo. En 2015 pienso escribir más sobre Videojuegos.

6. ¿Te parece el blog una herramienta para encontrar trabajo?

Sí… pero a mí nunca me funcionó. Por suerte ya tengo un trabajo fijo, y en ocasiones me salen trabajos de freelance.

7. ¿Qué harías para promocionarlo?

Pienso usar camisetas promocionando la web con algunos microcuentos. ¡Son de una línea!

8. ¿Por qué has elegido WordPress?

Durante meses estuve con Blogger, mas los resultados nunca fueron satisfactorios. La interfaz de WordPress me encantó desde a primera vez.

9. ¿ De qué temática son los blog que sigues?

Los blogs que seguía manejaban un fimo humor negro. Hubo uno de microcuentos geniales… lamentablemente esos blogs ya no están activos.

10. ¿Te gustan los comentarios sobre tu blog?

Me gustaría recibir más comentarios. He encontrado todo tipo de comentarios, unos más, otros menos alentadores, pero nunca he encontrado uno que me disguste. Dudo mucho que lo encuentre: yo me critico fuertemente antes y después de escribir.

11. ¿ Cual de tus sueños te gustaría cumplir?

Me gustaría presentarme en una ópera.

 

versatilebloggernominations

Y en segundo lugar agradezco a Navidalex por el Versatile Blogger Award. A continuación, 5 cosas sobre mí:

  1. De viejo espero jugar videojuegos con mi nieto o terminar loco en algún manicomio.
  2. Llevo el pelo corto porque no me gusta peinarme.
  3. De pequeño siempre llegaba tarde a las fiestas infantiles; eso me convirtió en una persona tramada pero puntual.
  4. Siempre tengo que poner mucha atención al conocer nuevas personas para reducir la posibilidad de ofender a alguien con mis chistes.
  5. Entre el dinero y la libertad de expresión, prefiero la libertad de expresión. Moriré pobre pero feliz y mi fantasma no perseguirá a nadie.

 

 

En estos últimos meses…

En estos últimos meses he dejado de leer. He dejado de escribir, también.

Podría decir que he estado en una etapa de tristeza, crisis y confusión, pero la verdad simplemente dejé de hacer las cosas que más me gustaban. Inclusive he dejado de cantar en coros, lo cual pienso retomar en 2015. Eventualmente.

Muchas veces pensé en escribir, en continuar con mis libros pendientes… las ganas nunca pasaron de eso, ganas. Ya no sentía la necesidad de hacer a un lado al mundo y concentrarme.

Esta reflexión, no corresponde al fin de año, evento que viene acompañado con ritos que cumplo por su alto grado de entretenimiento; yo y los ritos no nos llevamos muchos. De hecho, los aborrezco y trato de evitarlos cuanto sea posible. O me burlo de ellos cuando tengo que verme involucrado. No tengo alternativa: asisto, mas no me comprometo.

He descuidado mucho mis relaciones con otras personas… No sé muy bien si eso me hace sentir más o menos feliz, pero por lo menos me hace sentir mucho más tranquilo, y eso es más que suficiente para poder dormir en paz. Como se me ha hecho explícito que se me extrañe o no, pues no siento que haya hecho daño a nadie. Al menos no intencionalmente. Mi problema es con la humanidad en general, no con alguien específico. (Aunque siempre durante el año aparece algún imbécil que pueda arruinarme un par de horas, pero eso le pasa a cualquiera).

En conclusión, he dejado de ser y he vuelto a ser :)

Margot Gabel en Flickr