A. I. (encuentro cercano)

-Voy a salir…
Para salir -comento- primero tienes que estar en algún lugar…
-Ay. No. Quiero decir que, cuando lleguemos, voy a salir.

Podría decirse que camino sus pasos: ella avanza despreocupada de sus pies. No recuerda que ha tropezado más diez veces, y aún no llegamos a casa.
-¿Con quién conversas?
Contigo, le respondo.
-Sí, ¿pero con quién!

Su risa no sale, ¿debí reír su pregunta? Pienso frases y gestos que tampoco ocurren, esforzándome por no tropezar. Mis dedos se enfrían en su mano. Otro silencio. Entre tararear una canción o conversar, volteo la cabeza y descubro que sonríe. Piso un chicle sin dejar de mirarla. Ella inclina la cabeza; sus labios tiemblan. ¿Está sonriendo una mueca?, ¿oculta el temblor de sus dientes?

Magdalena Roeseler en Flickr

-¿Cómo me llamo?, pregunta en tono alegre, mas desafiante.
No estoy tan distraído, respondo amenazándola con el índice: Ai.
-¡Qué?
A.I. … ese fue el nombre que dijiste. Al siguiente pestañeo desvía su mirada. Acelera el paso. Pienso los posibles argumentos para este nuevo silencio:

  • Ella también se percató del crepúsculo.
  • La calle no es lugar para conversaciones domésticas.
  • ¿Se molestó conmigo?
  • Todas las anteriores, más el temor de ser seducida hasta el bar más cercano.

-Mañana te espero en la casa, dijo deteniendo un automóvil en cuyo asiento delantero le esperaba un abrigo. A modo de mano, nos dimos las despedidas.

Comentario sobre las notas suicidas

No voy a hablar aquí sobre los orígenes del suicidio. Tampoco quiero abrir un espacio de debate sobre lo bueno o malo que pueda significar el suicidio. Imagino que en algún documento histórico habrá una referencia… Basta dejar la religión a un lado y reflexionar seriamente al respecto. ¿El primer suicidio habrá surgido realmente de una necesidad de terminar con uno mismo o habrá respondido al impulso espontáneo de dejarse matar?

En fin. El título del post dice Comentario… así que eso haré; me limitaré a comentar sobre un par de notas suicidas que he leído y que aún recuerdo… vagamente. (Por eso no pongo enlaces :P )

No leo las despedidas suicidas con morbo. Personas nacen y mueren constantemente cada segundo de cada día; si alguien se mata y deja una nota, quizás la leo con fe. ¿Fe en qué? En que está en cada quien tratar de hacer soportable el mundo, y hay unos que simplemente se cansan o señalan lo absurdo de seguir existiendo. Curiosamente, todas las notas suicidas que he leído han pertenecido a artistas. Todas tuvieron grandes sentencias sobre la vida y las relaciones humanas. Creo que solo la certeza de morir permite acceder a tan certeras y dolorosas conclusiones… Al menos en un ámbito occidental, donde la muerte es temida.

25. House of the Bulgarian Communist Party

Con toda seguridad puedo afirmar que la nota suicida que más me impactó fue una de una persona que conocía. Estaba en los primeros años de colegio, ingenuo y esperanzado. Descubrí su suicidio hace cosa de un año. Me sorprendió bastante; parecía un literato alegre. Y me asombró bastante el que haya postergado su muerte gracias a excelentes libros que lo atraparon durante un par de meses, hasta que finalmente lo dejaron ir.

Por supuesto que he pensado al respecto, no como aspiración sino como todo el acto que representa: tomar una última decisión sin posibilidad de arrepentimiento. El refrán dice cobarde ante la vida, valiente ante la muerte; pero creo que vivir no representa una cuestión de valentía, más bien persistencia.

 

 

 

 

 

 

MIcrocuentos Tuiteros 94

Emanciparse fue la primera de sus decisiones. Parecía un capricho, pero la idea había madurado durante años.

Las cosas no estaban tan mal. Por lo menos le quedaba un ojo para vislumbrar el amanecer.

Dejó de sonreír tras poner el punto final. Había escrito una nueva historia de amor, pero no era suya.

Y con el último incremento del nivel del mar, los peces finalmente conquistaron el planeta.

zuni48 en Flickr

Gatos de Mahoma (Nelly García)

Cuentos compartidos generosamente por su autora. Pueden revisar más textos en su página web.

  1. Mahoma se corta una manga para no despertar a su gato. Después la barba, una pierna, la cabeza.
  2. La arena del desierto es insuficiente para los gatos de Mahoma. El profeta vende reliquias para poder pagar aquélla con bicarbonato aromatizado.
  3. Mahoma distingue el maullido especial de cada uno de sus gatos. La casa del profeta se convierte en una Babel peluda.
  4. Los creyentes se reúnen en grandes grupos. Abren, al unísono, decenas de empaques de yogur para invocar a los gatos de Mahoma.
  5. Desde pequeños los creyentes aprenden a reconocer palabras inspiradas por los gatos de Mahoma: almohada, altar, aliméntame-esclavo-humano.
  6. Los creyentes duermen imitando las extrañas contorsiones de los gatos de Mahoma. Entre ellos, el dolor de espalda es considerado una bendición.
  7. Los creyentes recolectan granos de arena tocados por las patas de los gatos de Mahoma. El suelo sagrado hace más precisos a los relojes.
  8. Los creyentes saben la hora dependiendo del sitio donde descansan los gatos de Mahoma. Sacros y peludos relojes de sol, dicen.
  9. Los creyentes se inclinan cuando bolas de pelo de los gatos de Mahoma pasan girando en el desierto. Su eterno desplazamiento mueve al mundo.
  10. Los gatos de Mahoma toman extrañas posiciones para dormir. Los creyentes estudian matemáticas complejas para comprender su perfección.

Thiery en Flickr

Wxyz, u otra forma de decir…

Hoy cumplimos wxyz años más sin conocernos. Sigo lejos de tus espacios y tus recuerdos, si es que tales parámetros caben entre desconocidos. Más que una celebración en solitario, es la conmemoración de un desconcierto mutuo.

Hace wxy años me era posible encontrar tu número de teléfono, tus direcciones… Oír de alguna de tus salidas. Con un poco de suerte, había noches en las que te desempolvaba de alguna fotografía. A veces, de repente tu foto entre mis manos y el esfuerzo por recordar el instante atrapado. Hace miles de días nuestros monólogos se alternaban durante algún almuerzo. Reunirnos en espacios públicos me reconfortaba: callar era comprensible, y podía mirarte más de la cuenta.

Hace wx años nuestras conversaciones eran mayoritariamente presenciales, pero eso no nos impedía comunicarnos por otros medios. Hace millones de horas nos confundían con una pareja enamorada. Tu amistad, acaso el primer éxito de una estrategia romántica sin concluir.

Hoy cumplimos w años sin conocernos. Hace 3 párrafos que el autor no ha hecho otra cosa que compararte con sus amores imposibles, pero yo sé que tú no eres eso, que eres mortal, enfermiza y sudorosa. Ningún otro ha perseverado tanto como yo en escribirte tal cual y, aunque este sea el fracaso ciento algo –o por lo menos, el último de la noche, para sonar optimista- me consuela saber que mañana se cumplirá algún tiempo desde que naciste, nos encontramos, e inmediatamente enrumbé mi sexualidad.

Chu en Flckr

Ante todo lo humano (parte 3)

Puedes leer las primeras partes del ensayo en los siguientes enlaces: Parte 1, Parte 2.

Y hablando de la tierra donde creció Pazternack, mencionar a Lara significa hablar de Rusia. Se puede hablar mucho sobre ella, pues su personalidad, sus actitudes se prestan para eso. Ella es encantadoramente misteriosa al principio de la novela, y más tarde se da una explicación que lo explica, sin quitar a Lara su encanto. Probablemente con una buena traducción, se puede inferir que Lara es Rusia , desde mucho antes que lo diga Zhivago. Esta interpretación, una vez que se menciona, no dota de más importancia a Lara, pero sí hace que se le ponga más atención. Está dividida como Rusia: una parte de ella tira para Yuri, otra la devuelve a Antipov, extremos de dos interpretaciones de una misma causa. La una violenta, la otra, pasiva, quizás más intelectual.

Cuando Yuri se distancia de Lara siente un doble sufrimiento, no piede solamente a su amor, sino a Rusia, la Rusia que soñaba al principio de la revolución. No es fortuito este desequilibrio, indecisión de Lara frente a estos dos hombres, representantes de los extremos anteriormente planteados. Yuri busca un medio de establecerse en algún sitio alejado de la guerra, mientras en su mente se mezclan fantasía y realidad. Mezcla que le brinda diferentes resultados literarios en distintos momentos de su vida.  Comentarios sobre lo que sucede en invierno, poemas, e inclusive ciertas ideas políticas que publica y son del agrado del público.

Mart en Flickr

Zhivago lucha por él y por quienes lo rodean, por su incapacidad de adherirse a un bando. Frente a la mayoría, obligada a tomar partido, él tiene la tranquilidad de no tomar ninguno. Es temerariamente neutral, porque elige al individuo como valor, una fuente que la sociedad no puede violentar sin discriminar y orpimir. Zhivago defiende su derecho a ser. Antipov en cambio, desde el principio es un ser  inferior a Zhivago. No en el sentido intelectual, o amoroso. Que se cambie el nombre dice mucho de él como persona, su  incapacidad de ser él mismo, de asumir una personalidad propia, que no deba justificarse ante nadie.

Fue un instigador radical que fue arrestado después de provocar una serie de manifestaciones en Moscú, y, quizás por el amor, o por su falta de voluntad, se dejaba manipular por Lara. La inseguridad que lo habita, hace crecer su descontento. Culpa a la belleza de Lara, a su hija, a su vida de provincia, y soluciona esta crisis enlistándose al primer llamado, y parte a la guerra. Para definirlo, se podría usar la palabra cobarde, inseguro. Cuando lo capturan los alemanes, regresa a una Rusisa distitna, ante la cual se presenta como Strelnikov, el nuevo comisario del nuevo régimen, conocido por su brutalidad y sus ganas de ejecutar y quemar a los Blancos.

¿Por qué esa nueva actitud? Porque es un sobreviviente: su meta fue hacer todo lo posible por sobrevivir y lo logró. Actuaba así, porque en el fondo siempre fue así: tenía fuertes convivciones, desconocidas, porque no eran aquellas que decía en voz alta. Lara lo vincula con Zhivago, así como Rusia une, quieran o no, a Rojos y Blancos. Es interesante analizar la expresión, ¡Qué magistral operación quirúrgica!. Ocurre en un discurso de Zhivago, mientras está bebido. Las palabras que usa no demuestran una embriaguez  etílica, pero sí política, porque celebra una  revolución que parecía no compartir.En conclusión, la sensibilidad es lo que permite, mediante cualquier tipo de mensaje,  devolver un mundo nuevo a partir de uno conocido. Doctor Zhivago es una novela humana, pues narra cómo un hombre actúa contracorriente.

Ante todo lo humano (parte 2)

El ensayo empieza por acá

Esto demuestra una empatía entre el autor y sus contemporáneos, que refleja un descontento colectivo  (en el que se incluía) y una preocupación por decir lo que estaba pasando: una historia al margen de la Historia. Esta segunda naturaleza está inmersa en un ambiente político de peso gigantesco que, con el paso del tiempo, se distancia más de la sociedad que vivió la Revolución Rusa, y se aproxima a la soberanía individual, la creación artística, el amor y la misteriosa geografía de los destinos.

La historia del libro corresponde a individuos del montón, frecuentemente olvidados por la Historia. No tienen un destino digno de ser escrito, lo cual no los hace menos merecedores de ser mencionados. Pasternak se sintió preocupado por esta omisión injustificada, y su forma de recuperarla y reclamarla fue escribir la novela. Sin desmerecer a la Historia ni llevarle la contraria, pues en conjunto, se empieza a inferir un orden y un sentido.

Con la novela se vive la Historia, algo casi imposible de lograr. Es fácil escribir una novela histórica sobre un personaje histórico. Es una experiencia periodística, literaria, y podría pasar hasta por reto personal. Pasternak no se inventa otra Historia. Cuenta su percepción, su desacuerdo. ¿Pasternak eligió aleatoriamente el nombre y el oficio de su protagonista? En alguna parte leí que Yura significa vida, lo cual reafirmaría la intención del autor, de destacar al individuo sobre la colectividad. No al sujeto como héroe o víctima, sino como símbolo, ¿de la vida?, ¿del destino? Cada lector puede decidir lo que simboliza.

The Society of Swedish Literature in Finland en Flickr
The Society of Swedish Literature in Finland en Flickr

Que además Yura sea médico, nos dice mucho sobre el autor y su forma de enfrentar la revolución: un doctor, al contrario que los militares o cualquier persona armada, se dedica a preservar la vida. Inclusive así se mantiene la idea de lo individual: suena esperanzador, pero en realidad es absurdo creer que un solo médico puede salvar a la humanidad. Tal vez al inventar una nueva fórmula para evitar enfermedades. Es utópico creer que, de vida en vida, un doctor puede curar a la humanidad. Lo individual se presenta a lo largo de la novela, en oposición a lo que se esperaría de semejante tema, mediante el vínculo con las dos naturalezas que mencioné antes.

Hay momento específicos en los cuales la naturaleza llega a ser más contundente que lo sucede con los personajes. No es un simple espacio, o un adorno elaborado. Ella también es protagonista de una sensación, por ejemplo en las escenas de nieve, casi siempre acompañadas por una brisa u otro indicio de viento, que significa mucho más que eso: en el silbido del viento, puede estar su lamento por verse enfrentada a tanto derramamiento de sangre. La naturaleza es un testigo forzoso de la estupidez humana. Está al alcance de la mano como la ternura, el afecto que Pasternak sintió en las tierras donde nació y escribió.