Discurso inesperado

Sin planearlo o siquiera proponérmelo, me veo en la obligación de hablar sobre la vida. Aún no empiezo, y ya alguien murmura mentiroso. Callo un momento. Lo miro. Me dejo atravesar por su mirada: en parte, tiene razón: ¿cómo puedo pretender estar vivo si ni quiera tengo un cuerpo? Si ahora pronuncio mi discurso desde el suelo, se debe al cambio de circunstancias. Antes, varios de ustedes se cubrían del sol bajo mis ramas. Antes, mi vida se rodeaba de sus vidas, y así, entre gritos, sonrisas y susurros, yo tenía la impresión de soñar un poco, y ser confidente de un algún secreto. Hoy mi sombra está dispersa entre otras sombras, y esto me basta para sonreír desde el suelo, atrapar un ojo conmovedor y arrancarle una lágrima verde.

Anuncios

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. ximenafloresvenegas dice:

    lindo !! 🙂

    1. sekas dice:

      gracias! espero que los siguientes cuentos de la serie te sigan gustando 🙂

¿Sin comentarios?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s