en venganza, el bosque se tragó sus piernas de paso en paso.
se dejó arrojar a la basura, pues como jaula jamás dejó un pájaro sin libertad.
lista la barca, se subió al último, pensando que ahí el canibalismo no lo atraparía.
cuando a veces no entendía a su perro, desempolvaba un libro y actualizaba su corazón.
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