Zona fantasma

· Cuento portátil
Autores

Cuando entras en la zona fantasma, los verdes se apoderan de ti. Resplandecen en cada una de tus uñas, exhalas un aliento verde, y eres capaz de diferenciar una hoja de otra, tan sólo por su aroma. Tus pies tienen la sensación de pisar algo húmedo y móvil, como si anduvieras sobre un banco de peces, o una escalera de escamas vivas. Sigues flotando hacia un tintineo penetrante, sin duda generado por miles de campanas diminutas. Estiras el brazo, gimes un poco mientras alargas al máximo cada dedo. Cuando te das cuenta, tus dedos se desprenden en forma de ramas, y unas fuertes raíces te unen al suelo. A cada pestañear todo se vuelve más y más café, hasta ennegrecer tu mirada por completo. Y para el enterrador ere simplemente otro ser vivo enterrado. Asienta la pala contra tu tumba, y se despide dándote la espalda, mientras  busca el siguiente cuerpo.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s