Te he querido, me cuentan las plantas, ahora descoloridas y en ristre. De repente me da miedo pasar frente a ellas. ¿Quién de nosotros empezó esto de los silencios? Sobre nuestra tierra hay muchos caminos, pero ninguno me pertenece. Apenas he tardado en resolver no ir en busca de otro hormiguero. Esta vez será iré camuflado hacia ti, en el estómago de un colibrí.