Microcuentos Tuiteros 35

Fue una muerte lenta: primero entró la punta, y luego el puñal entero haciendo escalas.

La hormiga se fue, y el orgullo del césped fue pisoteado por los jugadores de fútbol.

A falta de luna, el perro empezó a aullarle a la gárgola, hasta que ella lo rechazó.

En el día era un cuervo temible, y de noche, le daba sombra a la rosa.

Amaneció con un humor de perros y dio un maullido espantagatos.

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