Microcuentos Tuiteros 51 (de vampiras)

Para la vampira, la sangre exótica venía envasada en turistas.

Ser amado por una vampira fue la mejor sus dietas. Y la última.

Al final la vanidad era más fuerte, y la vampira terminaba sacando el espejo para retocarse.

-La oscuridad despierta tus sentidos-… A mí me despierta el apetito, exclamó la vampira, y le dio un último beso.

 

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