Microcuentos Tuiteros 77

La inundación finalmente lo despertó. Se sentó, extendió el brazo y, sonriente, empezó a rescatar a sus humanos.

No disfrutaba matar pero le era necesario. Se unió al ejército, pero no murió en la guerra sino durante el entrenamiento

El cubrecama sobrevivió arrebatos de amor y de odio, pero finalmente fue abatido por la nueva marca de detergente.

Era un simple paseo hasta que vio un dinosaurio. Se despertó del susto: su dinosaurio permanecía dormido, enjaulado.

Al final los bailarines no se besaron, y eso rompió el corazón del espectador, quien no abandonó en silencio la sala.

 

Aracelota en Flickr
Aracelota en Flickr

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Marina dice:

    Echaba de menos una publicación tuya, me inquieta el dinosaurio enjaulado. Cerca de donde vivo hay un parque con esculturas de dinosaurios, cualquier día despiertan y se lía…

    1. Sekas dice:

      ¡Gracias! He estado bastante ocupado. Hoy intentaré terminar más posts y leer tus microcuentos. ¡Tú estás cada vez más cerca de terminar el Reto 300! 😀

      1. Marina dice:

        Ya me gustaría… este mes me he despistado un poco, pero intento acelerar jaja. Lo peor es que he perdido la cuenta porque los voy escribiendo donde me pille.

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