Obertura interrumpida

 

Cuando abrí los ojos me sentí acurrucado y húmedo. Había algo rozando mi espalda. Algo tibio. Apenas contuve las ganas de gritar; me tranquilicé al reconocer las paredes y el suelo de mi cuarto. Pensé, si una persona está en mi cama, no debe ser extraña, y yo la dejé entrar. No obstante, era probable que se haya colada a mi cama en el transcurrir de la noche. Poco probable, bastante gracioso; un extraño deslizándose sobre mi piso repleto de obstáculos. Pensé, si doy vuelta, y no nos reconocemos, sé por dónde escapar. Me moví cuidando no despertarla. Puse mi vista a la altura de su nuca. Eso no me servía para nada. Una corriente de aire empezó a filtrarse desde alguna rendija, y empezó a deshacer la habitación con un siseo. Cuando empecé a borrarme, abrí nuevamente los ojos tras sentir un fuerte pellizco. Deebes irte loco, lo dejé esperando en el cuarto, y no quiero que se vaya.

Anuncios

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Nerea dice:

    Me gusto la manera de escribir que tenes,es realmente buena,y no pasa desapercibida la manera en que con pocas oraciones captas la atención del lector 🙂
    Gracias por los comentarios en mis entradas…
    Ojala,el miedo se comporte como un aviso,a que todavía siento algo.
    Un beso!

¿Sin comentarios?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s