No te podría decir por qué callé

Cuento sobre uno de los malentendidos que transcurren en las fiestas.

Dueto solitario

Acabo de despertar con tu nombre entre mis labios, y no logro explicármelo. Acabo de despertar con tu nombre entre mis labios. No es la primera vez que sucede esto. Al menos no contigo. Ya son más de tres ocasiones en las que, por tu culpa, debo aprovechar el desvelo y retomar una lectura para…