Cuestión de altura

Un microcuento de una gran ambición en pequeña medida.

Ni bien ni mal

Ni bien ni mal: soportable. No sé si fue la frecuencia de nuestros encuentros, o a causa de los mismos que cada vez me desagradaste menos. Que me hayas disgustado al principio, no fue tu culpa. La humedad, en general, me resulta perturbadora: tengo suficiente con los inevitables charcos a mi alrededor. No fue tu…