Jodidamente especial

Nos encontramos gracias al acoso. Cual buitre vegetariano, solía revolotear a su alrededor apenas reconocía su silueta. Le silbé sentimientos que jamás comprendió.

Yo creí haberla visto con anterioridad. ¡Qué inteligente!, exclamó al escucharme comentar. Yo no gusto de los halagos empecé a responder. -Espera, equivoqué el tono: Qué inteligente!

Suave y oscuro, cachorro salvaje dormido sobre un escalón gris. Ni eso: me sentí especial y ese perro fue lo primero que encontré para compararme.

Foto de Coquí

Pedazos y corazón

en esta caja están los latidos que te servirán algún día. ahora no. todavía correteas cualquier camino y sobrevuelas pequeñas zanjas en un salto. tu pequeño hocico, ya cansado de recorrer el mundo, te hará compañía subterránea. hoy tu pelaje inmortal se desprende con irregularidad, y tus pelos relucen incoloros en alguna parte.

tun-tun-tuun-tuuum-tun.

quizás estos latidos te buscan en medio de una tormenta de arena, recién salidos de una ansiedad de oasis. mientras alguna nación te persigue, pongo a salvo mi corazón para auxiliar tus heridas.

tun-tun-tuun-tuuum-tun.

estás saludable y fuerte, descansando frente a una cascada. te guardo mi último latido, para cuando falle tu aliento, y puedas volver a recorrer los pedazos del mundo.