¿Para qué escribo?

Pese a que los fines de la escritura pueden ser diversos, generalmente se escribe porque se tiene algo que contar. Es ese algo y la forma de contarlo lo que diferencia la experiencia de una persona de otra, un escritor de otro, un estilo de otro.

Con fines de la escritura me refiero a los objetivos personales de quien escribe. Es más específico si ocurre una sola vez, pero si escribir se vuelve frecuente, tarde o temprano aparece la pregunta: ¿para qué escribo?

Sé que es una preguntar personal, y la importancia de responderla radica en trascender. Si uno quiere escribir y dejar sus textos escondidos del resto del mundo, no hay nada de malo en ello. Eso sí, no puede clasificarse como un escritor propiamente, porque no hay escritor sin lector. Enseñar los textos es un riesgo que hay que correr eventualmente, y se debe aprender sacar lo mejor de todos los comentarios. Y digo todos, porque si uno se acostumbra a ignorar los comentarios negativos, dejará de cuestionar su escritura y creerá que ya no comete errores. El objetivo no es evitarlos sino aprender y cometer nuevos errores.

Cuando empecé a escribir lo hacía para mi familia y amigos. Luego tuve cierta conciencia social, y quería escribir para cambiar el mundo. También quise escribir para alcanzar una perfección estética, y finalmente quise retomar nuevamente lo de crear conciencia social. Por suerte, he superado esas etapas, y ahora tengo claro las razones por las que escribo: para hacer pensar al lector. No quiero decir que mis textos estén llenos de símbolos, listos para ser codificados. Nada de eso. Yo quiero que el lector reflexione a partir de los temas que cuestiono. Tan simple y complicado como eso. No hay temas intocables ni personas intocables.

Y claro, como no he podido evitar demasiado el contexto en el que vivo, he escrito contra el acto de votar, el actual presidente, el gobierno y la forma de gobernar; esos son los temas de los que no me puedo desapegar tanto como quisiera. Así no vea ni lea noticias, siempre hay algún pariente o amigo que me cuenta la más reciente estupidez del gobierno, y/o de la actual alcaldía. Eso sí, lo que siempre trato en esos microcuentos, es que puedan ser entendidos en otra parte. (Y cómo no van a serlo, si la política es prácticamente un malestar mundial).

Nota: cuando te preguntes para qué escribes, no dejes un texto a medias.

Si te preocupa que tus palabras no tienen la repercusión que esperas, no te preocupes: ser un best-seller tiene más méritos comerciales que literarios. ¡Mejor apuesta a ser un long-seller!

Si crees que la escritura no es lo tuyo, lleva tus textos a otras personas, y deja que sean los lectores quienes decidan.

Siempre busca más lectores, otros lectores, nuevos lectores 🙂

¿Sin comentarios?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s