Tradición

Con el tiempo, sus patas se debilitaron, e inclusive su nariz roja se volvió opaca. ¿Quién lo reemplazaría? Ninguno de sus hijos había heredado su brillo, ninguno podría guiar al trineo. Esa noche, los regalos llegaron más tarde de lo acostumbrado, y algunos inclusive acertaron a su destinatario.

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