26-30

26. Nunca creyó en su amor, ni siquiera cuando le llegaron los susurros del fantasma enamorado.

27. Dejó de pegar al niño un instante, y en ese instante el niño dejó de moverse.

28. En un descuido, le dispararon en el pecho, y mientras la bala salía del gatillo, huyó en busca de un chaleco antibalas para explicar su supervivencia y conservar a su amigo. Pero no regresó.

29. No creía en la magia de los zapatos, hasta que pisó el suelo y volvió a caminar.

30. La gente empezó a saludarlo de la noche a la mañana, lo reconocían del anuncio que había salido en sus sueños.

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