No lo atropellaron pero casi

Tymtoi en Flickr
Tymtoi en Flickr

No lo atropellaron pero casi. Y se quedó ahí en el suelo, sentado. La gente veía su traje, su maletín, y se apartaba con tranquilidad. No había murmullos, apenas uno que otro comentario de extrañeza. Él permaneció sentado, abrazando fuertemente sus rodillas. No se inmutó cuando le robaron el maletín. Luego se aflojó el nudo de la corbata. Poco a poco, los sonidos de la calle comenzaron a crecer a su alrededor. Había un ruido considerable, aunque no era un día festivo. Todos los vendedores ambulantes se acercaron atraídos por su traje, todos huyeron de su indiferencia. Todos salvo un niño pequeño que se quedó dormido en su regazo. La madre apareció pocas horas más tarde para llevarse a su hijo. El pequeño caminó restregando sus ojos. Empezó a llorar al cruzar la calle y extrañar el tacto del hombre indiferente. Su madre tuvo que soltarlo cuando su hijo la mordió por segunda vez. El niño cruzó la calle sin mirar la camioneta que se aproximaba por su derecha. No fue atropellado pero casi. Terminó en el suelo, con el corazón retumbando por todo su cuerpo. Ni siquiera había visto correr al hombre indiferente que, nuevamente lo había abandonado.

Un comentario Agrega el tuyo

¿Sin comentarios?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s