Microcuentos Tuiteros 78

  • Por un instante se preguntó si estaba obrando bien o mal. Luego se puso el casco, tomó su espada, y dejó de pensar tonterías.

 

  • Estaba dispuesto a terminar su vida. No sabía cómo, pero estaba decidido. Una brisa le echó la vida en la cara. Y no murió.

 

  • La lluvia se abrió paso a pesar de la densidad del bosque, pero ya era demasiado tarde para el moribundo.

 

  • Y en su intento de sonar por sí sola, la guitarra cayó de cabeza para animar a su guitarrista.

 

  • Después de los rayos y el incendio, fue como si nunca hubiera existido el bosque, como si la vida no hubiese bailado allí.

 

Evan Leeson en Flickr
Evan Leeson en Flickr
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