Microcuentos Tuiteros 83

  • A pesar de que el color y la temperatura eran adecuados, los humanos sabían que eso no era el sol.

Declaración: No le dijo que no lo amaba, solo retiró su mano y sonrió antes de levantarse.

  • No tenía un destino, solo su voluntad, y eso le bastó para seguir remando, lejos de quienes le prohibían ser capitana.
  • Iba a ahogarse cuando alguien atrapó su mano, la sacó del agua, le devolvió el aliento. Nunca pudo agradecer al ángel negro.

Sergio Pili en Flickr

Sonrisa: La esperaba afuera del restaurante, con un ramo y sus mejores sentimientos, pero ella fue directamente con su esposo.

 

 

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