Reunión

Tras haber arrojado los restos de comida en un tacho, la anciana volvió a sentarse en el sillón abandonado. Sacó una libreta, pequeña, descolorida, frágil como ella. Revisó las notas e hizo algunos tachones. -Si no en este refugio, en el siguiente-, repitió para sus adentros. Sonrió y siguió caminando.

Cortesía Fotografía Rocío Ph
Cortesía Fotografía Rocío Ph

¿Sin comentarios?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s